Comenzamos a operar en Perú con un proyecto de depuración en la provincia de Chincha
- Aqualia ha resultado adjudicataria del contrato para el diseño, financiación, construcción, operación y mantenimiento de un sistema de tratamiento de aguas residuales en Chincha (Perú) que beneficiará directamente a 345.000 personas
- La iniciativa, que supone una inversión de 92 millones de euros, fue declarada de interés en octubre de 2024 por ProInversión, la agencia peruana de promoción de la inversión privada
- La nueva infraestructura reducirá las enfermedades causadas por el agua residual no tratada, mejorando la salud pública y la calidad de vida de los habitantes. Además, el proyecto fomentará la economía circular al reutilizar las aguas tratadas como una nueva fuente de agua para uso agrícola e industrial en una zona con estrés hídrico
Tras años de prospección del mercado peruano, Aqualia acaba de conseguir su primer contrato en Perú, para aportar su experiencia en el diseño, financiación, construcción, operación y mantenimiento de un sistema de Tratamiento de Aguas Residuales (PTAR) en Chincha, Ica. Este proyecto beneficiará a siete distritos de la provincia de Chincha (Chincha Alta, Chincha Baja, Grocio Prado, Pueblo Nuevo, Alto Larán, Sunampe y Tambo de Mora), mejorando la calidad de vida de 345.000 habitantes.
El proyecto incluye la ejecución y operación de 21 kilómetros de redes de recolección, una estación de bombeo, plantas de tratamiento de aguas residuales y 7,7 kilómetros de líneas para la disposición final de las aguas tratadas. La concesión es de 24 años: cuatro para el diseño, financiación y construcción, y veinte para la operación y el mantenimiento de la infraestructura.
ProInversión, la agencia peruana de promoción de la inversión privada, adjudicó el proyecto a Aqualia tras declarar la iniciativa de interés en octubre de 2024. La inversión es de 92 millones de euros (sin IVA). La nueva infraestructura reducirá enfermedades causadas por agua residual no tratada y evitará la contaminación de cuerpos de agua, promoviendo la economía circular mediante el reúso de aguas tratadas. Además, el proyecto impulsará el desarrollo económico de Chincha al generar empleo durante su construcción, operación y mantenimiento, y atraerá inversiones gracias a la mejora en infraestructura sanitaria, fortaleciendo la economía regional.
Según la agencia gubernamental “la concesión supone el desbloqueo de las asociaciones público-privadas en el sector del saneamiento”, y pone fin a seis años de espera para el desarrollo de infraestructuras de tratamiento de aguas residuales.